Conflictos entre socios de SL y accionistas de SA no cotizadas · Atención en toda EspañaSolicitud de presupuesto por escrito
Inicio / Cómo trabajamos
Sistema de diagnóstico y estrategia societaria

Primero comprendemos la empresa. Después decidimos cómo actuar.

Un conflicto entre socios no se comprende leyendo una sola acta o una cifra aislada. Ordenamos la estructura de poder, la situación económica, la cronología y la prueba antes de recomendar una actuación concreta.

Seis fases de trabajo

Proceso de análisis y actuación

01

Cuestionario inicial y comprobación de encaje

La persona interesada responde un cuestionario breve sobre su porcentaje, su cargo, la sociedad, el problema, las fechas y el resultado que busca. Con esas respuestas comprobamos si el asunto encaja en el servicio y si existe una urgencia que deba atenderse antes de pedir documentación. El cuestionario no sustituye una consulta jurídica ni está habilitado para adjuntar documentación sensible.

02

Propuesta escrita de servicio

Si el asunto encaja, enviamos una propuesta que explica qué cuestiones vamos a estudiar, qué documentos y volumen de información incluye el encargo, qué entregaremos —por ejemplo, una nota, un informe o una estrategia de junta—, el plazo estimado, los honorarios y las actuaciones que necesitarían un encargo posterior. Así, el cliente sabe desde el principio qué recibirá y qué decisiones podrán tomarse con ese trabajo.

03

Construcción del mapa societario y económico

Revisamos los estatutos, el reparto del capital, los derechos de voto, los administradores, los poderes y las firmas. Después relacionamos esa estructura con las cuentas, las sociedades vinculadas, las retribuciones, los préstamos y los principales flujos de dinero. El objetivo es distinguir quién tiene formalmente el poder de quién controla en la práctica la información, la tesorería y la actividad.

04

Ordenación de la cronología y de la prueba

Reconstruimos lo ocurrido por fechas y vinculamos cada hecho con el documento que lo acredita. Separamos los hechos comprobados, las explicaciones de cada parte y las cuestiones todavía pendientes. También identificamos qué prueba está en manos del cliente, cuál controla la sociedad o el otro socio y qué debe preservarse antes de que desaparezca o resulte inaccesible.

05

Comparación de alternativas

Valoramos qué puede conseguirse mediante información, preparación de una junta, auditoría o experto, negociación, un medio adecuado de solución de controversias, medidas cautelares, impugnación, responsabilidad o una salida pactada. No se elige una actuación por su nombre, sino por su capacidad para alcanzar el objetivo, su plazo, su coste, la prueba disponible y el efecto que tendrá sobre la empresa.

06

Dirección y coordinación del asunto

El despacho mantiene la dirección jurídica, la comunicación con el cliente y la coherencia entre las distintas actuaciones. Cuando la cuestión exige una valoración, una auditoría, una pericial, procurador o intervención en otro territorio, definimos el encargo del profesional especializado, le facilitamos una pregunta concreta y coordinamos su trabajo con la estrategia societaria.

Dirección estratégica

Un conflicto societario se dirige como una secuencia, no como una colección de demandas.

Antes de elegir una acción identificamos tres posiciones: la situación actual, el equilibrio que existía antes del deterioro y el resultado que el cliente necesita. Después localizamos qué mantiene el problema —control del voto, falta de información, dependencia económica, ejecución de una operación o ausencia de mercado de salida— y escogemos una actuación con fundamento propio.

1. Objetivo. Distinguir entre restaurar una situación, construir un funcionamiento sostenible o cerrar la relación societaria.

2. Acción y reacción. Valorar qué efecto jurídico y probatorio tendrá cada actuación y cómo puede responder la contraparte.

3. Conservación del valor. Proteger prueba, plazos, activos y continuidad empresarial; una escalada que destruye la empresa puede perjudicar también a quien reclama.

4. Resistencia económica. Presupuestar por fases, incluidos peritos, caución, tiempo y posibles pérdidas de ingresos.

5. Revisión. Replantear la hoja de ruta después de cada junta, informe, oferta o resolución.

La negociación no sustituye al análisis jurídico. Resulta eficaz cuando cada parte conoce su alternativa real y el acuerdo resuelve precio, forma de pago, garantías, avales, préstamos, información y cierre de reclamaciones.

Qué entregamos

Un trabajo definido para cada fase, no una consulta indefinida.

Según la complejidad, el resultado puede ser una respuesta escrita sobre una cuestión concreta, un informe inicial, un diagnóstico societario completo, la preparación de una junta, una negociación o una actuación judicial. Cada fase se describe y se presupuesta por separado.

Qué ocurre en el primer contacto

  • Leemos las respuestas del cuestionario y comprobamos si el asunto pertenece al ámbito de los conflictos societarios.
  • Identificamos cualquier plazo o actuación inmediata que pueda alterar el modo de trabajar.
  • No recibimos todavía un archivo indiscriminado de documentos ni emitimos una opinión jurídica sobre el fondo.
  • Si podemos asumir el asunto, proponemos por escrito el análisis inicial adecuado y su alcance.

La primera decisión es elegir el análisis adecuado.

El cuestionario permite proponerlo por escrito.

Iniciar cuestionario